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miércoles, 26 de julio de 2017

¿CATÁSTROFES NATURALES O HUMANAS?

1)¿TSUNAMI PROVOCADO?

Una noticia transmitida por la agencia de Prensa Reuters y publicada en varios periódicos de Australia el 28 de noviembre de 2004, informaba que 169 ballenas y delfines estaban atrapados en unas playas de Tasmania. Según el senador Bob Brown –miembro del Parlamento de ese país-, este fenómeno fue provocado por los bombardeos de infrasonidos sobre los lechos marinos del Pacífico, que se realizan para detectar yacimientos de petróleo y gas natural. La frecuencia de estos infrasonidos interfiere en la capacidad auditiva de los cetáceos, impidiéndoles distinguir los cambios de profundidad del agua y la distancia a las playas.

Jim Cummings, del Instituto de Ecología Acústica de Australia, afirma que estas prospecciones se vienen realizando desde 1968 mediante “cañones de aire comprimido”. Los impulsos creados por la liberación del aire de veinticuatro cañones sincronizados, generan ondas de sonido lo suficientemente poderosas como para penetrar hasta cuarenta km en el lecho marino. El nivel sonoro de dichas ondas se sitúa entre 200 y 240 decibelios. Cada cinco segundos se lanza un disparo a unos diez metros desde la superficie del mar, durante veinticuatro horas al día.

Es sabido que las ondas de muy baja frecuencia pueden resonar en diferentes tipos de roca, provocando su desintegración. Durante la Guerra Fría, el científico francés Vladimir Gavreau investigó el desarrollo de armas tácticas defensivas sobre la base de las propiedades destructivas de los generadores de infrasonidos.

El terremoto de 8´1º en la escala de Richter del 24 de diciembre, a unas 500 millas del sureste de Tasmania, puede atribuirse al uso de estos generadores. En este caso no se formaron tsunamis, aunque la altura de las olas mar adentro fue mucho más alta que lo normal.

Dos días después de este violento seísmo, el 26 de diciembre, otro terremoto, esta vez de 9´0º en la escala de Richter se produjo en la intersección de las placas tectónicas australiana e india , provocando el terrible desastre que todos conocemos.

Al día siguiente, otras veinte ballenas se quedaron varadas en las playas de Tasmania. Lo más curioso de todo esto es que los lugares donde quedaron atrapados los cetáceos en los treinta días anteriores están en la misma zona donde se produjo el seísmo australiano de 8´1º Richter el 24 de diciembre, precisamente en el punto donde se realizan los disparos con los cañones de aire comprimido. Dos días después del violento desplazamiento de la placa tectónica, la costa indonesia fue golpeada por el terremoto de 9´0º Richter.

Nuestra actividad –como ya se ha comprobado suficientemente, clima, etc- puede provocar catástrofes naturales sin precedentes y efectos imprevisibles. Baste recordar que las erupciones volcánicas pueden disparar el efecto invernadero y que seísmos como el de Asia han alterado los litorales y los fondos marinos con consecuencias desconocidas que sólo se verán en el futuro.

También nos enseña que vivimos en un mundo interconectado y que la tragedia de los cetáceos enloquecidos por nuestros sonares y bombardeos de infrasonidos bien puede ser el prólogo de una tragedia sin precedentes que afecte a toda la Humanidad.

Pero como casi siempre, prima el asunto económico a la conciencia de que Gaia esta enferma.

OBTENIDO DE : http://www.proyectopv.org/1-verdad/tsunamiprovocado.htm

2) Proyecto Seal.

Experimentos de guerra altamente secretos se llevaron a cabo fuera de la costa de Auckland para perfeccionar una bomba que provocara un tsunami, revelan archivos desclasificados.
Un profesor de la Universidad de Auckland (NZ) colaboró con el Ejército para llevar a cabo una serie de explosiones bajo el agua que activó olas como un pequeño terremoto en Whangaparaoa en 1944 y 1945.
El trabajo del profesor Thomas Leech fue considerado tan significativo que los altos mandos de la Defensa de EEUU dijeron que si el proyecto se hubiese completado antes del fin de la guerra, podría haber jugado un rol tan eficaz como aquel de la bomba atómica.
Los detalles de la bomba tsunami, conocidos como “Proyecto Seal”, están contenidos en unos documentos de 53 años de antigüedad desclasificados por el Ministerio de Asuntos Exteriores y Comercio.
Los papeles con la estampa “Top Secret” muestran que el ejército norteamericano y británico estaban entusiasmados en desarrollar “Seal” en los años de la post-guerra. Ellos incluso consideraron enviar al profesor Leech al Atolón Bikini a presenciar las pruebas nucleares norteamericanas y ver si ellas tenían alguna aplicación en su trabajo. Él no hizo la visita, aunque un miembro de la mesa norteamericana de asesores de pruebas atómicas, el Dr. Karl Compton, fue enviado a New Zealand.
“EL Dr. Compton se impresionó de las deducciones del Profesor Leech en el proyecto Seal y se preparó para recomendar a los jefes de la Junta de Generales que todos los datos técnicos de las pruebas que fueran relevantes para el Proyecto Seal deberían hacerse llegar al Gobierno de New Zealand para extensos estudios posteriores por el Profesor Leech”, escrito en una carta de julio de 1946 de Washington a Wellington.
El profesor Leech murió en su nativa Australia en 1973, fue el decano de ingeniería en la Universidad de 1940 a 1950.
Las noticias del CBE (Certified Broadcast Engineer) otorgado en 1947 por la investigación en una arma, llevó a los periódicos alrededor del mundo a la especulación sobre lo que se estaba desarrollando.
A pesar que los oficiales de EEUU y New Zealand hablaron sobre el apoyo a la investigación, no entregaron detalles sobre ella porque el trabajo aún estaba en marcha.
Un ex colega del Profesor Leech, Neil Kirton, le dijo al Weekend Herald que los experimentos involucraban el uso de explosivos bajo el agua para crear un tsunami. Explosiones en pequeña escala fueron llevadas a cabo en el Pacífico y en las afueras de Whangaparaoa que en ese momento era controlada por el Ejército.
Es incierto lo que pasó con el Proyecto Seal una vez que el informe fue remitido al Cuartel General de la Defensa en Wellington en los años cuarenta. La bomba nunca fue probada a gran escala y Mr. Kirton duda que las personas de Auckland notaran los ensayos.
Dijo: “Si pudiera resucitarse alguna vez... Bajo algunas circunstancias, pienso que podría ser devastadora.”
Las insuperables fábulas de La Fontaine enseñan que “la desgracia de unos constituye la felicidad de otros.” 
Aquí se enumeran cuatro “ventajas” del tsunami para Estados Unidos:
• Merma aún más a los tigres asiáticos, países cuyo éxito había sido embarazoso para el modelo rapaz de desarrollo mundial de Estados Unidos
• Trae inmensas oportunidades a los amigos de la administración de Bush para enriquecerse por medio de lucrativos contratos de abastecimiento de emergencia en la misión de socorro.
• Le otorga a la Flota de Estados Unidos la justificación para encontrarse en lugares en los que en otras circunstancias no podrían estar, así como enormes oportunidades para descargar cualquier cargamento que luego podría utilizar útilmente en el Océano Índico.
• Provee la oportunidad para una exhibición ostentosa de la buena voluntad de Estados Unidos, que puede ser empleada para una campaña de propaganda para restaurar la dañada imagen de ese país en el mundo. 
Los cuatro puntos van viento en popa.
Una crítica feroz de Free Internet Press (7 de enero) que proclama ofrecer “noticias sin censura para la gente real” (sic), propina un golpe demoledor que se puede prestar a interpretaciones varias: “El ejército de estados Unidos y el Departamento de Estado recibieron aviso temprano del tsunami, pero hicieron muy poco para alertar a los países asiáticos. La base naval estadounidense en el atolón de Diego García en el Océano Índico fue notificada y salió ilesa.”
De no haber sido porque lo publicó “The Jerusalem Post”, diario israelí vinculado al partido Likud y a los ultrahalcones de Estados Unidos, debemos confesar que no nos hubiéramos atrevido a cruzar el Rubicón informativo, por ser “políticamente incorrecto” sobre la rotunda aseveración de la revista egipcia Al-Usbua que repite el periódico israelí: “Fue provocado posiblemente por un experimento nuclear en el que los expertos nucleares de Israel y Estados Unidos participaron.”
Seguiremos informando.
OBTENIDO DE : http://www.proyectopv.org/2-verdad/proyectoseal.htm

3) Está demostrado que los ensayos nucleares provocaron y están provocando más terremotos catastróficos que si no los hubiera. 

4) ¿Terremotos originados por los humanos?

Desde el siglo XIX, la actividad humana ha producido más de 200 terremotos de gran magnitud, sostiene el periódico alemán Die Zeit. La mitad fueron provocados por la minería; otras causas parecen haber sido la extracción de gas, petróleo o agua, la inyección de fluidos y la construcción de represas. Un terremoto ocurrido en 1989 en la ciudad australiana de Newcastle, atribuido por los científicos a la explotación subterránea de carbón, causó 13 muertos, 165 heridos y 3500 millones de dólares en daños materiales. Se calcula que las pérdidas originadas por este sismo sobrepasaron el total de los ingresos obtenidos de la minería desde que comenzaron las operaciones en dicha ciudad hace 2 siglos.

5) Denuncian el HAARP ante el tribunal penal internacional
El denunciante considera probada su relación con el Ministerio de Defensa norteamericano.

http://starviewer.wordpress.com/2009/11/18/plataforma-de-denuncia-de-haarp-ante-los-organismos-internacionales-confirmado-el-uso-militar/

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