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domingo, 12 de abril de 2015

DE SUPERVIVENCIA

COMO USAR UN TRAJE NBQ
Les pasó alguna información referente sobre trajes NBQ que pueden ser de su interés.El traje NBQ (Nuclear- Bacteriológico -Químico) “Un traje NBQ es una indumentaria de protección individual empleada por militares y otros profesionales, para proteger el torso y las extremidades de la exposición directa ante agentes químicos, biológicos y para evitar el contacto con partículas radiactivas.Se pueden distinguir fundamentalmente dos clases de trajes NBQ:-Los trajes para uso militar, de color verde o con un diseño externo de camuflaje, los cuales suelen estar hechos de fibras sintéticas tratadas con retardantes del fuego (para su uso con armas de fuego) y con una capa interna de algodón impregnada en carbón activo.-Los trajes de uso civil, empleados en industrias químicas y por los bomberos en caso de amenaza NBQ, estos suelen estar hechos de polímeros plásticos impermeables como el polipropileno u otros tejidos plásticos adecuados especialmente para tener una gran resistencia química.Su uso está indicado para protegerse de agentes químicos, biológicos, víricos o tóxicos que pueden producirse en una zona conflictiva (guerra, atentados, fugas en industrias químicas, etc.). También puede ser adecuado su uso en caso de actividad volcánica, en la que gran cantidad de cenizas toxica queda en suspensión en la atmosfera y porque no, para atravesar un zona con grandes cantidades de basura orgánica (basureros, cadáveres, etc.) en la que es posible contaminarse.” fuente: wikipediaMucha gente cree que el traje NBQ protege de la radiación, pero esto no es cierto, porque no deja de ser un impermeable encauchado. El traje NBQ te protege del contacto directo de la piel con el polvo radioactivo que queda en suspensión en la atmosfera después de una explosión atómica. Este polvo suele estar aproximadamente 40 días en suspensión, pero puede variar según las condiciones atmosféricas.De todo esto puedes deducir que en un buen refugio o bunker que se precie deberá tener varios trajes NBQ. Muy importantes para realizar las primeras salidas e incursiones fuera del bunker o para salir de la zona conflictiva buscando un lugar seguro.Puedes comprar y conseguir un traje NBQ en tiendas de material militar (GiJoe) o empresas de material de prevención. Muchas ferreterías industriales tienen catálogos de material de protección laboral que incluyen trajes de protección química, gafas, mascaras con filtros de aire, guantes de diferentes características, botas de seguridad anti ácidos, etc. De hecho con estos materiales estarás mejor protegido que con uno del ejército.Si tu presupuesto es ajustado puedes improvisar tu traje NBQ con un buen mono o chubasquero de cuerpo entero y 2 piezas, con capucha. Como los de motorista o deportes náuticos. Unos guantes de cocina y bolsas de plásticos para envolver los pies. Una bolsa en la cabeza con orificios para gafas ajustadas y mascarilla de pintor con filtro activo de carbón. Esta opción es más polivalente que las anteriores y te permitirá utilizar parte del equipo en circunstancias civiles.Uno de los grandes inconvenientes del traje NBQ es la transpiración y la imposibilidad de beber, comer, fumar, orinar, etc. Con el puesto se aconseja no tocar nada (en lo posible) con las manos, no rozar arbustos o paredes, no sentarse y desde luego no quitártelo hasta una zona segura. Por este motivo solo puede ser utilizado unos pocos minutos y poco más de 3 o 4 horas.La descontaminación se realiza en la antesala del refugio, con agua a presión y jabón desinfectante.Aquí les dejo en formato PDF una recopilación de manuales excelentemente ilustrados sobre actuación en caso de guerra NBQ. Pertenecen a la enciclopedia “Comando” y creo que no debe faltar en tu hemeroteca. http://www.calameo.com/read/000070866b0b9439b4891 incluye:Portada: poster NBQ ejercito español
Nº 1 La seguridad química
Nº 2 Como cambiar el filtro y la mascara
Nº 3 Descontaminación inmediata
Nº 4 Los agentes enervantes
Nº 5 Beber en ambiente NBQ
El campo de batalla contaminado
Para saber más:Diferentes Videos en Español para saber y aprender técnicas de prevención NBQ. http://www.youtube.com/user/FORGATRANS
Wikipedia: http://es.wikipedia.org/wiki/Traje_NBQ
Ejemplo empresas suministradoras: http://www.forove.es/categorias.asp?id=5http://www.integracorp.com.ve/trajesquimicos.htm
Ejemplo Trajes militares NBQ: (TIENDA Gi Joe) http://www.gijoebcn.com/buscador.aspx


SOBREVIVIR EN UN NAUFRÁGIO
(Ponencia presentada en el Congreso Mundial de salvamento
celebrado en Vigo España en octubre de 2007)
Obviamente este congreso se ha organizado para determinar qué podemos
hacer nosotros por el náufrago; y ésta es sin duda la parte esencial del mismo.
No es nuestra intención, al menos no la principal, ocuparnos de lo que puede
hacer el náufrago por sí mismo, porque cuanto más autosuficiente es, menos
falta le hacemos nosotros. Pero creo que es importante, muy importante que
nos planteemos en este caso qué puede hacer el náufrago por sí mismo, qué
puede ir haciendo hasta que le lleguen los servicios de salvamento.
Conocer el medio
En primer lugar, si la fatalidad le ha arrojado a uno a un medio hostil,
necesita de forma perentoria para sobrevivir en él conocer sus características.
En el caso que nos ocupa, se trata de saber si el agua del mar nos puede servir
para alimentarnos. Pensemos algo muy elemental: quien en tierra no tiene
nada, absolutamente nada que llevarse a la boca, náufrago en tierra al fin y al
cabo, acaba comiendo tierra: puro instinto de supervivencia. Nos lo ilustra muy
bien García Márquez en “100 años de soledad”. Y obviamente no se pega
grandes atracones de tierra, sino que va matando, auténticamente matando el
hambre con la tierra. Menos da una piedra.
¿Por qué no nos funciona ese mismo instinto en el mar? Pues por lo mismo
que el de la geofagia tampoco funciona para nosotros, sino sólo para pueblos
que se han visto obligados a recurrir a él con la suficiente frecuencia como para
convertirlo en lección de supervivencia. Nosotros en iguales circunstancias nos
morimos, mientras ellos sobreviven.
Pues esa es la cuestión: si naufragas en el mar, has de conocer el agua de
mar, porque no sólo en ella, sino también de ella has de vivir mientras sigas
siendo náufrago. Y más te vale adaptarte lo más rápida y eficazmente posible a
tu nueva condición, porque en vez de morir en ella, que es a lo que se tiende
por ignorancia, has de vivir en ella, no importa cuánto tiempo.
Y puesto que son objeto de este breve estudio los problemas de alimentación
del náufrago, lo pertinente es averiguar qué puede hacer éste para alimentarse
de agua de mar.
La primera evidencia es una fuerte incompatibilidad entre nosotros y el agua de
mar. Es muy difícil soportar beberla como bebemos el agua dulce. Muy difícil,
pero no imposible. A los que ya contamos bastantes años, nuestros padres nos
daban para purgarnos agua de Carabaña, mucho más salada que el agua de
mar; y a la gente marinera la tradición les fue enseñando que beber agua de
mar era muy bueno para depurarse. Tanto los unos como los otros supimos
desde siempre, y seguimos sabiendo que uno no se muere ni se enferma por
beber agua de mar, sino todo lo contrario.
Pero es que tampoco es esto cosa de anteayer. Los griegos decían que el mar
“lava” todas las enfermedades del hombre, porque para combatir buen número
de enfermedades, en especial las infecciosas, se sometían e intensos lavados
internos bebiendo grandes cantidades de agua de mar, hasta que desaparecía
la infección. De esta praxis nació aquella convicción. Es por tanto de dominio
público que beber agua de mar no es de por sí malo, y que hacerlo en algunas
circunstancias es extraordinariamente bueno. El uso menos cuestionado y más
extendido del agua de mar a lo largo de los siglos, es el de laxante: frecuente
por tanto.
Hubiese bastado, pues, extrapolar esta experiencia tan común al ámbito de la
alimentación, para evitar el tormento del hambre y la sed de los náufragos, que
acaba en muerte atroz si no llega el salvamento a tiempo. Si el agua de mar no
es absolutamente mala y si sirve como medicamento y como purgante, ¿qué
mal tendría no saciarse, sino entretener el hambre y la sed bebiendo esa agua?
En principio esta formulación parece buena incluso para el más desconocedor
del tema. Si uno no tiene para remediar su hambre y su sed más que jarabes,
aguardiente o incluso alcohol, está claro que pondrá en crisis su organismo si
se lanza a beber a litros cualquiera de esas sustancias. No ocurrirá tal cosa en
cambio si se va remojando con ellas los labios y va ingiriéndolas muy poco a
poco, bien disueltas en saliva, a un ritmo que sea capaz de soportar el cuerpo.
Con toda seguridad esta elemental medida de supervivencia retardará en unos
días la deshidratación, acaso los suficientes para dar tiempo a que llegue el
salvamento.
Bien, pues esa misma precaución puede tomar el náufrago: dar por sentado
que el agua de mar es perjudicial, pero actuar convencido de que si la toma en
pequeñas cantidades, limitará e incluso evitará sus perjuicios, tal como ocurre
hasta con los venenos, que tomados en ínfimas dosis son curativos.
El mar no está contaminando
¿Y por qué no se ha desarrollado esta elemental cultura de
supervivencia? La razón última es que lo ha impedido la implacable cultura en
contra del agua de mar, una cultura que persiste erre que erre, aunque sea
toda la Tierra la que se muere de sed. El agua de mar es peligrosísima, nos
dicen por tierra mar y aire, porque está contaminada. Hay que evitar por todos
los medios beber agua de mar sin tratar, sin someterla a técnicas de
purificación: justo despojándola, oh paradoja, de su elemento purificador: la sal.
Y bien, ahí estamos, nadando o flotando en el agua, pero con la boca bien
cerrada para evitar los terribles males a los que nos condenaría beber agua de
mar. Y sólo estamos en la primera fase, la del sentido común y la del instinto: la
fase en que no fallan ni los animales ni las personas más ignorantes. Los que
fallamos somos nosotros, paradójicamente la gente más civilizada.
Pero más allá del sentido común y reforzándolo están las tradiciones, aunque
tan escasas que tienen más bien carácter de anecdotario, pero muy difundido;
y las excepciones aún más escasas y celosamente silenciadas de náufragos
que sobreviven días y días por haberse atrevido a beber agua de mar. Por
fortuna ha acudido la ciencia a explicarnos que todo eso ocurre no por
casualidad, sino porque el agua de mar correctamente dosificada es compatible
con nuestro organismo.
Fue precisamente el inacabable anecdotario sobre el poder curativo, purgativo
y desintoxicador del agua de mar, el que despertó la curiosidad de unos pocos
científicos, el más destacado de los cuales es René Quintón, que se pusieron a
investigar en serio qué tenía el agua de mar para producir tantas maravillas. Y
lo que tenía, lo que tiene es que su composición es muy afín a la de nuestro
plasma, es decir al agua con la que se mantienen vivas nuestras células y sus
parásitos, nuestros tejidos y nuestros órganos. Nuestras lágrimas son agua de
mar rebajada a la cuarta parte de su salinidad.
Eso cambia totalmente la actitud que debemos tener ante el agua de mar: no
se trata de un mal absoluto, ni siquiera de un mal menor en situación de apuro,
sino de un bien que es preciso conocer para administrarlo adecuadamente. El
mar es para nosotros un medio extraño, pero no hostil. Nuestro medio húmedo
o acuático inyerno es de una salinidad de 9 por 1.000, mientras que el medio
marino es de una salinidad de 36 por 1.000 (9x4). Eso es todo. Un náufrago ha
de saber por tanto que el agua de mar es un recurso que le conviene aprender
a administrarse.
Claro que partimos del prejuicio de que el agua para ser potable ha de ser,
como dicen los libros, además de incolora e inodora, insípida; o como decimos
vulgarmente “dulce”, es decir “no salada”. Es un evidente prejuicio, porque las
aguas más apreciadas, las mineromedicinales, tienen sabor: algunas de ellas
fuertísimo. Por eso no se pueden beber indiscriminadamente. Es el caso del
agua de mar, que siendo perfectamente potable, no se puede beber a chorro.
Pero se debe beber en algunas situaciones (es el mejor laxante); el náufrago,
por ejemplo, debe beberla sin la menor vacilación. Como tampoco debe vacilar
en beber su orina, excelente para incrementar la ingestión de líquido isotónico,
perfectamente aceptado por el organismo. Es que en esa situación, el menor
desperdicio de líquido es una gravísima temeridad. Y otra temeridad, dejar que
nuestro organismo vaya perdiendo sus sales.
Porque hay más: son precisamente el agua y las sales los elementos sin los
cuales finalmente se colapsa la vida de las células y por tanto la del individuo.
El náufrago falto de todo alimento, tiene en el agua de mar el sucedáneo, tan
pobre como se quiera, y no falto de riesgos, que le permitirá subsistir durante
unos cuantos días. La prueba la tenemos en los hospitales: al enfermo que no
puede ingerir alimentos se le mantiene vivo inyectándole un suero formado por
agua, algunas sales y un poco de glucosa.
Y mira por dónde, el agua de mar nos ofrece agua y sales, digamos que de
disponibilidad problemática, pero no imposible. El mayor problema es que para
lo que son nuestras necesidades, al agua de mar le sobran tres cuartas partes
de sus sales. Sólo eso, y hay que saber lidiar con ese problema. Pero tenemos
a cambio la absoluta variedad de sales que necesita nuestro organismo: la más
abundante el cloruro de sodio (27.213 g. por litro), pero le siguen el cloruro de
magnesio (3.807 g/l), el sulfato de magnesio (1.658 g/l), el sulfato de calcio
(1.260 g/l), el sulfato de potasio (0.863 g/l), el carbonato de calcio (0.123 g/l), el
bromuro de magnesio (0.076). Estas sales y el resto de oligoelementos que
contiene el agua de mar, son indispensables para la supervivencia de las
células.
Es que el agua de mar es propiamente el “agua biológica”; es agua viva no sólo
por sus minerales, sino también por la multitud y variedad de microorganismos
que contiene, y que ayudan lo suyo a quien no tiene nada más que llevarse a la
boca. Y es un agua perfectamente compatible con nuestra agua interna, con
nuestro mar interior, que diría René Quinton. Es compatible porque comparte
con nuestra agua interior todos los elementos, aunque en proporciones
distintas.
Composición del agua de mar
La tabla de ELEMENTOS ESENCIALES PARA LA VIDA que viene más
abajo y la composición del cuerpo humano. Observamos dos cosas
importantes: en primer lugar, que el porcentaje de hidrógeno y oxígeno del
agua de mar y de nuestro cuerpo es muy parecido: somos más agua de lo que
parece a simple vista. Pero luego vemos que todos los elementos esenciales
para la vida están contenidos en el agua de mar, y contenidos en tales
proporciones que de ella podemos obtener los nutrientes esenciales para la
célula. Y no actúan cada uno por su cuenta, sino todos solidariamente, como
los instrumentos de una orquesta produciendo su sinfonía. De ahí que no se
pueda pronosticar con seguridad el perjuicio, p. ej. del exceso de sodio, porque
por lo general los demás elementos contribuyen a neutralizarlo.
Si consultamos la tabla de necesidades diarias, vemos que el agua de mar nos
aporta cantidades apreciables de todos los elementos básicos, de manera que
con ella podemos resistir más largamente en cualquier situación de penuria.
Por eso es apodíctico que si han de sobrevivir dos personas disponiendo sólo
de agua, pero una de agua dulce y la otra de agua de mar, esta última resistirá
durante más días y con la salud más íntegra.
Dejando bien claro por tanto que el agua de mar no es per se venenosa y que
no es perjudicial beberla si se hace con tino.
En primer lugar debo advertir, porque esa es la experiencia contrastada miles
de veces, que como ocurre con todo lo demás no hay pautas generales que le
sirvan por igual a todo el mundo. Por consiguiente ni se puede ni se debe
imponer más norma que la de empezar a beber agua de mar lo antes posible e
ir despacio, muy despacio para reducir al mínimo la violencia que puede ejercer
contra nuestro organismo este alimento nuevo y agresivo.
No se pueden imponer normas, porque hay quien resiste perfectamente hasta
un litro diario de agua de mar, y quien con un cuarto de litro pone su sistema
digestivo en grave crisis. Y hay quien es alérgico al agua de mar (a alguno de
sus microorganismos) y el beberla le produce intenso malestar acompañado de
fiebre. Por fortuna esta última categoría es tan escasa como la de los alérgicos
a los antibióticos. La regla de oro es ingerir el agua tan lentamente como la que
se le escurre a uno por la cara hacia la boca cuando se baña. Así se minimizan
sus efectos negativos, Cuanto menos nos violentemos en eso, mejor.
No explico nada nuevo si les digo que muchísimas personas han sobrevivido a
los naufragios gracias a que han recurrido al agua de mar como único recurso
alimentario a su alcance. De vez en cuando nos informan de ello los noticieros
y los periódicos. Pero curiosamente no se le da relieve a ese dato porque se
les considera como excepciones muy esporádicas y muy raras, que confirman
la regla de que si un náufrago bebe agua de mar, se muere; y si no llega a
morirse, se vuelve loco.
Estamos de nuevo ante el fraude intelectual de subvertir los términos,
asignándole a la categoría valor de anécdota, y valor de excepción a lo que en
realidad es norma. Por eso no se detienen ni investigadores ni periodistas en
los náufragos que se salvan bebiendo agua de mar, porque les rompen los
esquemas y les estropean a los primeros, los parámetros científicos; y a los
segundos, el guión de la catástrofe total.
Fue un gran escándalo para el cuerpo de hidrólogos médicos contemplar hace
apenas medio siglo cómo multitudes de irresponsables se lanzaban a la playa y
con la más temeraria inconsciencia se bañaban en el mar, la más peligrosa de
las aguas mineromedicinales. Según la ciencia de la época, por ningún
concepto se podían “tomar” estas aguas sin la asistencia del médico, que tenía
que estar allí al lado del bañista en una caseta arrastrada hasta el agua por un
mulo, para vigilar las tremendas reacciones que producía en la piel y en todo el
organismo el baño en agua de mar.
Pues así ocurre hoy con la ingestión de agua de mar: la medicina la considera
como un insumo de altísimo riesgo para la salud. Y como ocurrió con el baño,
no será la ciencia la que universalice el consumo de agua de mar como algo
natural, sino que lo hará la gente por su cuenta, sin encomendarse a Dios ni al
diablo, como esos náufragos temerarios que desafiando a la ciencia y al sentir
de la inmensa mayoría, se salvan por haberse atrevido a beber agua de mar.
Pero son unos herejes. Por cierto, así llamó Bombard al boye con el cual hizo
la reavesía del Atlántico en calidad de náufrago voluntario (ilustración).
Náufragos supervivientes
Para demostrar que la supervivencia al naufragio con agua de mar no es
un mito, sino una realidad terca y seriamente estudiada, traigo tres libros en los
que se incide en el tema. En primer lugar, el RELATO DE UN NÁUFRAGO, de
García Márquez; en segundo lugar el NÁUFRAGO VOLUNTARIO, del doctor
Bombard; y en tercer lugar, más reciente, 7 DÍAS DE NAUFRAGIO, de Mariano
Arnal, uno de los que participó en la experiencia.
De los tres naufragios, maravíllense, el más exitoso fue el último, el organizado
por la Fundación AQUA MARIS. El secreto está en la mente, en sus prejuicios.
El primer náufrago, Luís Alejandro Velasco, cuya peripecia nos narra García
Márquez (es el relato de un hecho real), parte de un mal principio: está seguro
de que los servicios de salvamento de la Marina se pondrán en marcha de
inmediato, con lo que da por supuesto que él no ha de hacer nada más que
mantenerse en la balsa. Y claro, como contaba con cenar esa misma noche
con los demás marinos que se habían salvado, los jugos gástricos se cuidaron
de atormentarle con una crueldad refinada, y el hambre que sufrió desde el
primer día fue atroz: como para matar al más fuerte. El prejuicio de que le iban
a rescatar en cuestión de horas le salió carísimo. Estuvo a punto de costarle la
vida.
El segundo naufragio, el de Alain Bombard fue mucho más tolerable, pero muy
duro por lo que al hambre se refiere. El Dr. Bombard, que por su trabajo en una
población costera había tenido que certificar la muerte de centenares de
náufragos, incluso de algunos que llegaban vivos a su hospital, se propuso
trabajar para remediar en su origen la situación de tantos miles de infortunados.
Después de un año dedicado al estudio del valor nutritivo del agua de mar y a
implementar recursos elementales de primer auxilio para los náufragos, que les
permitieran sobrevivir en espera del salvamento o de la arribada a tierra, se
lanzó a su experimento: la travesía del Atlántico en una balsa, en condición de
náufrago voluntario. Puesto que contaba con comer gracias al elemental
artilugio de pesca que llevaba entre su equipo de náufrago, la ansiedad por que
algún pez picase el anzuelo, le tuvo el estómago constantemente dispuesto
para un festín que nunca acababa de llegar. El hambre que pasó por esta
causa fue también épica, a pesar de que bebía agua de mar. La causa de tanto
sufrimiento fue el prejuicio de que con lo que pescase podría comer todos los
días.
El tercer grupo de náufragos (dos llegaron al séptimo día) fue muy distinto:
puesto que partían del prejuicio de que podían resistir perfectamente esos siete
días de naufragio y de ayuno total sin sufrir hambre, gracias al consumo de
agua de mar, NO PADECIERON NI DE HAMBRE NI DE SED a lo largo de todo
el naufragio. Es importante reseñar que no se trata de uno ni de dos, la
experiencia se inició con siete náufragos, y todos ellos resistieron los tres
primeros días (los días en que mata el hambre) sin ninguna dificultad. Todos
compartían el prejuicio sobre el valor alimentario del agua de mar. La cantidad
de referencia con que se manejaban era la de MEDIO LITRO diario. A partir de
ahí las variaciones día a día y persona a persona fueron múltiples: desde el
que pasaba del litro diario (resistió cuatro días y tuvo que desistir por una
hipotermia resultado de un baño después de la puesta del sol), hasta el que no
llegaba al medio litro, y hasta el día de ayuno total.
La conclusión elemental que debemos deducir de esta información al alcance
de todo el mundo, es que es un error descartar el agua de mar como primer y
principal recurso de un náufrago al menos durante los primeros días, puesto
que los ejemplos no paran de multiplicarse. Y corolario de ésta es que basta
con que el náufrago CONFÍE en el agua de mar como su primer recurso contra
el hambre y la sed, para que la DESESPERACIÓN y las barbaridades que se
hacen bajo su influjo dejen de ser la primera causa de muerte de los náufragos.
Resumen del tema
Basta tener las más elementales nociones sobre lo que biológicamente es el
agua de mar, para entender que morir de hambre o de sed durante la primera
semana de naufragio, sólo puede ser resultado de los prejuicios ancestrales
sobre los peligros que representa para la salud la ingesta continuada de agua
de mar. Las leyendas sobre naufragios célebres no han hecho sino aumentar
esos prejuicios, en detrimento de las personas a las que el destino les tiene
reservado el naufragio.
Tanto la ciencia como la experiencia nos enseñan que el agua de mar atenúa
los efectos de un ayuno inevitable. Las sales que contiene el agua de mar son
un excelente recurso para frenar la desnutrición total. La micromateria viva que
contiene el agua de mar aporta también su granito de arena a ese objetivo de
supervivencia. La clave está en que la composición del plasma sanguíneo y la
del agua de mar son tan parecidas, que ésta puede ser utilizada como el mejor
de todos los plasmas, y en caso de necesidad como alimento básico.
El único problema con el que hay que luchar es el de la hipertonicidad del agua
de mar (cuatro veces más salada que nuestro plasma; por eso hay que beberla
con moderación). Si se trata de sobrevivir una semana, este problema es
totalmente controlable: lo avalan varias experiencias de naufragio hidratándose
y alimentándose sólo con agua de mar, los miles de “bebedores habituales” de
agua de mar y los respectivos estudios sobre tolerancia del organismo, todo
ello muy bien documentado.
Del mismo modo que cada año hay que hacer en los edificios un simulacro de
incendio para ensayar las técnicas de salvamento, así también las empresas
en la prestación de cuyos servicios existe algún riesgo de naufragio, deberían
tener entre sus obligaciones (si no legales, deontológicas), la de formar y
entrenar al personal para sobrevivir en las mejores condiciones posible en caso
de naufragio. En cualquier caso, eso es lo que parece exigir la normativa sobre
seguridad e higiene en el trabajo.


CONTRA PERROS
¿Cómo actuar si se encuentra ante una pelea de perros?, en muchos casos la discusión se basa en gruñidos y revolcones, y los perros acaban indemnes o con heridas superficiales, suelen parecer más feroces de lo que realmente son aunque debemos saber lo siguiente:
1) Nunca debe ponerse en medio de la trifulca o intentar agarrar a su perro del collar para separarlo.
2) Tampoco llame a gritos a su perro, ya que lo enardece.
3) La tradicional manguera o el cubo de agua es una buena solución para separarlos.
4) Producir un sonido fuerte (golpeando metal contra metal, por ejemplo), puede también hacerlos parar.
5) Arrojar una manta, un abrigo o cualquier otra prenda sobre ellos también ayudará.

CONTRA TORMENTAS, RAYOS
Es muy díficil predecir dónde se va a producir el próximo rayo, por tanto deben evitarse algunos lugares como los árboles solitarios, los postes o estructuras metálicas como rejas. Si se acerca una tormenta busque refugio dentro de un edificio, desenchufe los aparatos electrodomésticos, evite usar el teléfono, sobre todo el móvil y mantenga las ventanas cerradas, las líneas de teléfono y las cañerías de metal pueden conducir electricidad, evite bañarse, ducharse o usar agua corriente, apague el aire acondicionado, la sobretensión ocasionada por los rayos puede dañar el compresor ocasionando reparaciones costosas.

Respecto de cómo actuar en caso de tormenta eléctrica hay que evitar los árboles altos y aislados, si uno siente un cosquilleo en pies y cabeza, o ve que se eriza el vello de sus brazos, estando en campo abierto, lo que debe hacer es echarse inmediatamente a tierra ya que un rayo está a punto de pasar a través de su cuerpo. Manténgase lejos de charcas y lagunas, deje caer el palo de golf si está jugando, y si está conduciendo quédese dentro del coche, ya que este lo protegerá de las descargas.

Salvado de un rayo por una chincheta: Bruno Mazzota, ha vuelto a nacer gracias a una chincheta que se le clavó en el zapato. Este hombre de 44 años sufrió la descarga eléctrica de un rayo, pero solo registró quemaduras en la mano y un gran susto, ya que la chincheta desvió la descarga a tierra.

CONTRA VENENOS
En el antiguo Egipto, los gatos se usaban como probadores de comida. Si se apartaban de un plato, se presuponía que la comida estaba envenenada.

CONTRA TERREMOTOS
Un hecho que anuncia un posible terremoto en una región sísmica es que unos días antes los pozos descienden sensiblemente de nivel, lo que podría deberse a una alteración gravitatoria que atrae el agua subterránea hacia otras zonas. Esta anomalía sería una causa de la desestabilización de la corteza terrestre, lo que desencadenaría el seísmo.

Los terremotos suelen estar precedidos por extrañas luces en el cielo, como flashes.





Truco, se denomina a la acción individual o grupal, que provoca algún tipo de ventaja sobre el oponente o sobre una situación adversa.Supervivencia, son las técnicas utilizadas por una persona para sobreponerse a situaciones adversas que deba enfrentar por distintas causas fuera de su control.Se designan técnicas de supervivencia al conjunto de conocimientos que le permiten alimentarse, calentarse, protegerse de los elementos e incluso aplicar conocimientos médicos encontrándose aislado en la naturaleza.Estas técnicas se fundamentan principalmente en la utilización de objetos que pueden encontrarse en el medio ambiente. Sin embargo, algunas de estas técnicas se basan en el principio de que se dispone de un mínimo de instrumentos, generalmente reunidos en un kit de supervivencia............................... ...

EL DECALOGO DE LA SUPERVIVENCIA:
1.-Dominar el pánico.
2.-Mantener la calma.
3.-Hacerse cargo de la situación.
4.-Actuar sin prisas.
5.-Pensar positivamente.
6.-Observar todo cuanto nos rodea.
7.-Estar informado de la situación.
8.-Improvisar antes que rendirse.
9.-Apreciar la propia vida y la de los demás.
10.-Estar prevenido.
Lo más importante en una situación de supervivencia es, lograr mantenerse con vida."Dejar de luchar es, comenzar a morir""Quien se da por vencido, está perdido""La resignación acelera la decadencia".............................. ...............




CONSEGUIR AGUA EN EL DESIERTO
En el desierto hay rocío que es el vapor que se condensa en gotas debido al enfriamiento del aire durante la noche. Es más, en el desierto las temperaturas nocturnas son muy bajas, por lo que se forma gran cantidad de rocío.

CÓMO SALIR DE LAS ARENAS MOVEDIZAS







BEAR GRYLLS NOS ENSEÑA
CÓMO SALIR DE LAS ARENAS MOVEDIZAS

http://www.youtube.com/watch?feature=player_detailpage&v=JHCW_bqWLTo


PASOS A SEGUIR
Evita las arenas movedizas. Si te encuentras en un área muy pantanosa o húmeda, como playas, pantanos y ríos o si estás en un lugar en que la tierra burbujea, es posible que encuentres arenas movedizas. Ponte alerta si ves algún terreno que parezca inestable. Muchas veces las arenas movedizas no se pueden detectar simplemente viéndolas. Si das un paso y te hundes, retrocede rápida y suavemente. Las arenas movedizas comúnmente tardan en reaccionar uno o dos segundos.
Camina liviano y lleva contigo un palo. Cuando estes escalando, especialmente en áreas que contengan arenas movedizas, carga un fuerte y largo palo. Puedes usar este palo para ver si la tierra delante tuyo es segura, lo puedes usar también para salir en caso que caigas inadvertidamente en una arena movediza.
Deshazte de todo. Tu cuerpo es más liviano que cualquier arena movediza, esto significa que no te puedes hundir completamente a menos que entres en pánico y empieces a luchar (la vibración ayuda a que la arena se comporte como un líquido) o que estés cargando algo pesado. Si caes en una arena movediza, inmediatamente bota tu mochila o lo que sea que estés cargando. Deshazte de los zapatos también si puedes, especialmente de esas botas con plantillas no flexibles, estas crean succión e impiden que salgas de la arena movediza. Si estás en una región en la cual sabes que te encontrarás con arenas movedizas, cambia tus zapatos por unos más sencillos. Aquellos que se pueden sacar con solo jalar el pie son ideales.
Tranquilízate. Las arenas movedizas comúnmente tienen alrededor de medio metro de profundidad. Si pasa que te encuentras con alguna bastante profunda, tranquilízate. Es posible que te hundas hasta la cintura o aún hasta tu pecho. Si entras en pánico es muy posible que te hundas un poco más allá, pero si tomas las cosas con calma, la densidad de tu cuerpo hará que flotes sin problemas.
Respira profundamente. El respirar profundamente no solo te calmará, sino que hará más sencillo que flotes. Mantén tanto aire como puedas en tus pulmones. Es practicamente imposible que te ahogues si tienes tus pulmones llenos de aire.
Recuéstate en sobre tu espalda Si te estás hundiendo y el nivel de la arena movediza ronda tus caderas, entonces recuéstate hacia atrás. Haciendo esto, distribuirás tu peso en un área mucho más amplia lo cual hará que sea mucho más difícil que te ahogues. Flota sobre tus espalda y lenta y cuidadosamente extrae tus piernas. Una vez que tus piernas estén fuera, utiliza tus brazos para impulsarte lenta y suavemente fuera del peligro.
Date tiempo. Si te encuentras en medio de una arena movediza, los movimientos rápidos lo único que harán será perjudicarte. Realiza todo lo que vayas a hacer lentamente. Así evitarás que tus movimientos creen aún más arena movediza a tu alrededor. Las arenas movedizas comúnmente tienen reacciones bastante peculiares e inesperadas. Si te mueves lentamente, puedes evitar y aun detener cualquier reacción extraña. La paciencia es una gran virtud si te encuentras atascado, es posible que te tome muchos minutos e incluso horas salir sin problemas.
Descansa todo lo que puedas. Además del pánico, el agotamiento es tu peor enemigo. Como es probable que pases un largo rato tratando de salir de la arena movediza, asegúrate de respirar bien y de flotar sobre tu espalda si sientes tus músculos cansados. Si estás en una zona de marea sin embargo, estas en una carrera contra el tiempo (ver advertencia abajo).
Usa un palo (opcional) Un palo no es necesario para salir de este entuerto, pero sí puede ser de mucho utilidad.
Tan pronto sientas que tus tobillos están en arenas movedizas, deja el palo en posición horizontal detrás de tí.
Lentamente, déja caer tu espalda sobre el palo. Después de un minuto o dos, habrás alcanzado balancearte en la arena movediza y ya no te hundirás más.
Lleva el palo a una nueva posición, debajo de tus caderas. El palo evitará que te undas mientras lentamente sacas un pie y luego el otro.
Manténte en posición horizontal con tus manos y pies tocando completamente la superficie y sigue la dirección que te marca el palo. Muévete muy lentamente y conjuntamente con el palo hacia tierra firme.

Consejos
Hay dos formas de extraer tus piernas de las arenas movedizas. Si la arena movediza es gruesa y dura, puedes mover tus piernas circularmente, Así, ayudarás a que circule más agua alrededor de la arena, facilitando que saques tus piernas fuera. Caso contrario, deberías poder sacar tus piernas lentamente al tiempo que flotas sobre tu espalda. Al intentar cualquiera de estos métodos, es posible que empieces a hundirte. Si esto ocurre, detente por completo y mantén la calma. Respira profundamente y flota antes de intentar de nuevo.
Nunca vayas de caminata solo, siempre con un compañero.
Si estás de caminata con alguien más y es muy posible que encuentren arenas movedizas, lleva contigo una cuerda de unos 6 metros atada entre tú y la otra persona. De este modo, si una cae, el otro estará en tierra firme para poder jalar a su compañero hacia tierra firme. Si la persona no es lo suficientemente fuerte, entonces podrá atar la cuerda a algún lugar firme, un árbol o una roca, de modo que la víctima pueda salir usando su propia fuerza.

Advertencias
Aunque es posible morir de hipotermia, la mayor parte de las muertes en arenas movedizas ocurren por ahogamiento. La mayor parte de la gente se ahoga debido a que caen en arenas movedizas que se encuentran en la costa o en bajíos suceptibles de ser cubiertos por la marea. Si este es el caso, intenta salir lo más rápido que puedas sin olvidar mantener la calma. Mantén tu cabeza lo más alto que puedas para que tengas más tiempo para salir si aún estás atascado y el agua se aproxima. Sin embargo, para cuando la marea llega, ya es demasiado tarde. La mejor solución es la prevención. Evita cruzar zonas de marea o lugares abiertos con lodo. Y por supuesto, por ninguna razón metas tu cabeza en la arena movediza, ni siqueira por un instante.
Si bien caminar con los pies descalzos puede protegerte de las arenas movedizas de algún modo. es muy posible que te encuentres con parásitos que se introduzcan en tus pies por la piel. Es preferible evitarlo.

Cosas que necesitará
Un palo grueso.
Una cuerda.
Un dispositivo de flotación.


DEPURAR AGUA
Un método para depurar agua infectada mediante los rayos del sol : llena de agua botellas completamente transparentes, tápalas y déjalas al sol directamente durante al menos 5 horas. Y se supone que ya se puede beber.

CONTRA TIGRES
Los habitantes de Sunderbarns (India) han descubierto cómo librarse del ataque de los tigres: colocándose caretas con rostros humanos en la nuca. Los felinos, desconcertados, sin saber si su presa se acerca o huye, eluden el enfrentamiento.

CONTRA INSECTOS, BESTIAS
Después de una tormenta las abejas, avispas, hormigas, culebras o víboras y otros animales han perdido sus hogares naturales, esto los hace aún más peligrosos y, por tanto, deberíamos evitarlos cuanto sea posible. Las aguas estancadas también son criaderos de mosquitos.

CICATRIZAR HERIDAS
Utilizar gusanos para cicatrizar heridas: los gusanos pueden ser de gran ayuda para nuestra salud. Utilizar gusanos estériles para que se alimenten de las bacterias de una herida ayuda a que esta cicatrice antes que con tratamientos convencionales.

PREDECIR EL TIEMPO
Muchas personas se comportan como barómetros vivientes, si por la mañana o al atardecer las rodillas se le inflaman, los dedos de la mano se le agarrotan y siente pinchazos en los codos, el tiempo va a cambiar.
Cuando un pescador, marino o cualquier amante de la mar observa que al amanecer el cielo adquiere un color rojizo, sabe que el tiempo cambiará bruscamente a lo largo de la jornada, y que en seguida aparecerán las nubes y la lluvia.

Algunas observaciones han mostrado que los peces comen más antes de una tormenta, como hacen las pequeñas moscas o los mosquitos. Puede ser porque es su última oportunidad para alimentarse antes de la lluvia.
Si las gaviotas vuelan hacia las costa, las nubes y la lluvia no tardarán en llegar.
Donde hay ganado, siempre suele haber mosquitos alrededor. Cuando revoloteen pacífica y tranquilamente, los augurios serán buenos, pero cuando se muestren latosos, pelmas, obstinados... señal de que se avecina tormenta. "Cuando las moscas pican, mal tiempo llega".
En las horas anteriores a una tormenta en el aire predominan los iones positivos, inquietando a los animales y a los insectos. Cuando ha pasado la tormenta, en el aire predominan los iones negativos, por lo que se percibe más fresco, limpio y agradable. Albert Einstein dijo que las propiedades curativas del aire de la montaña son debidas a la electricidad del aire.
Un cambio de tiempo puede ser indicado por la dirección o la fuerza del viento. A un viento seco y continuo que cambia de dirección o amaina, suele preceder lluvias.
Anuncia la llegada de lluvia, el cabello de los animales: si se enreda, viene lluvia.
El método infalible que anuncia la llegada de lluvias consiste en observar las telas de araña. Si la araña está escondida en un rincón, el tiempo será apacible, pero si se muestra visible en la red que ha tejido, ¡mal presagio!.
Se dice que cuando el gallo canta más de lo habitual, anuncia cambios en el tiempo. Cuando el gallo se impacienta, el tiempo empeora. Si canta durante las primeras horas de la tarde o si al anochecer se sube a las ramas de los árboles, las lluvias no tardarán en llegar.
Existen varios refranes que hacen referencia al tiempo meteorológico; San Pedro lluvioso, treinta días peligrosos. Si llueve por San Pedro, lloverá un mes arreo. El viento que corra por San Juan, todo el año correrá.
Los pájaros, en particular las aves marinas, están geneticamente preparadas para detectar cambios en la presión del barómetro tales como el acercamiento de un descenso de presión. Esto podría explicar el dicho "Aves marinas, no tendremos buen tiempo mientras estén en tierra".
De nuevo la observación de la naturaleza nos puede dar las claves del tiempo futuro. Las piñas de los pinos reaccionan ante la humedad: con aire seco, se abren. Poco antes de la lluvia, las glumas interiores hacen recuperar su forma.
El comportamiento del ganado siempre era observado con la máxima atención: si permanecían en silencio o inquietos en el establo, o bien se tumbaban en los prados, el mal tiempo se acercaba. "Si las vacas callan, mal tiempo se aproxima".
Se dice que cuando las vacas suben a lo largo de una ladera o se tumban en el prado, anuncian cambios en el tiempo. Si están de pie, los cielos despejados continuarán. Cuando la vaca se impacienta y mueve el rabo de forma frenética, el tiempo empeora y las lluvias no tardarán en llegar.

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